Puskás Aréna: de las ruinas soviéticas al trono de la Champions
  • Puskás Aréna: de las ruinas soviéticas al trono de la Champions

El Puskás Aréna de Budapest, Hungría, se convierte este sábado en el epicentro del fútbol mundial al albergar la final de la Liga de Campeones entre el PSG y el Arsenal. El moderno recinto, inaugurado en 2019 tras una inversión pública cercana a los 500 millones de euros, recibe el partido más importante del continente consolidando la estrategia del país de posicionarse como sede de grandes eventos internacionales.

Un coloso moderno sobre cimientos históricos

Con capacidad para más de 67 000 espectadores, este estadio es la pieza central de un ambicioso plan estatal que ha remodelado o construido 32 recintos deportivos en la última década, entre los que destacan el Groupama Arena y el MVM Dome.

Sin embargo, el Puskás Aréna destaca por mantener un vínculo arquitectónico y emocional con su pasado, ya que en sus cimientos y muros exteriores se reutilizó hormigón del antiguo Népstadion, edificado en 1953.

El legado de Ferenc Puskás

Aquel viejo estadio albergó los años dorados de los «Magiares Mágicos», la legendaria selección de los años cincuenta liderada por Ferenc Puskás que revolucionó el juego con su estilo ofensivo. Este equipo, que logró el oro olímpico en 1952 y el subcampeonato mundial en 1954, convirtió el antiguo recinto en un símbolo de orgullo nacional durante la época del bloque soviético, antes de que el balompié local perdiera peso en el panorama europeo.

Tras décadas de deterioro del antiguo complejo, el gobierno de Viktor Orbán impulsó la construcción del nuevo Puskás Aréna como una herramienta de identidad y proyección internacional.

El encuentro entre el PSG y el Arsenal devuelve los focos globales a Budapest, mostrando un escaparate de vanguardia tecnológica que, en su propia estructura, preserva la memoria de la época dorada del fútbol húngaro.

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